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viernes, 22 de enero de 2016

"NUEVO HERALD" DE MIAMI HOY 22ENE16. EN PRIMERA PÁGINA- NO AFLOJA SUS "SANGRIENTOS COLMILLOS" DE LA "YUGULAR" QUE ALIMENTA A LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA...


enero 22, 2016 11:26 AM

Oposición venezolana en Parlamento no aprobará decreto de emergencia económica.



La bancada opositora de la Asamblea Nacional de Venezuela, que domina el poder Legislativo, no aprobará el decreto de emergencia económica emitido por el Gobierno para afrontar la crisis, anunció hoy el presidente de la comisión encargada de evaluarlo, el opositor José Guerra.
“El informe concluye, no que se rechaza, sino que no se puede aprobar el decreto”, aseguró Guerra en una entrevista en la emisora privada Unión Radio.
El pleno del Parlamento venezolano tiene previsto debatir hoy a partir de las 12.00 hora local (16.30 GMT) la convalidación del decreto de emergencia económica aprobado por el Ejecutivo el pasado viernes.
“No le daremos un cheque en blanco” al presidente, Nicolás Maduro, recalcó el responsable de la comisión encargada de evaluarlo, a la que ayer rechazaron acudir los altos cargos económicos del Gobierno.
Guerra afirmó que pese a que no aprobarán el decreto, la mayoría opositora del Parlamento “abre una puerta a la negociación” con el Ejecutivo, al “acuerdo y al ”diálogo“, para entenderse ”sobre un conjunto de medidas“ que creen que son ”fundamentales para salir de la crisis“.
El diputado explicó que no se puede aprobar la medida ”porque en los considerandos del decreto hay una equivocación en el diagnóstico de la crisis, por una parte. Y por la otra, en cuanto a los poderes que pide el Gobierno, todos los que pide están ya en las leyes habilitantes del año 2014 y 2015 que se le aprobó al presidente Maduro“.
”La salida de la crisis no puede ser afianzar control de cambio, afianzar control de precios, afianzar la discrecionalidad en el otorgamiento de las divisas y esta marea de corrupción que hay en torno a la asignación de dólares preferenciales“, dijo.
El decreto da al Ejecutivo facultades que le permiten, entre otras cuestiones, disponer de recursos sin contraloría del Parlamento, así como de bienes y mercancías de empresas privadas para garantizar el abastecimiento, además de restringir el sistema monetario y el acceso a la moneda local y extranjera.
El instrumento, que ya fue oficializado, precisa del refrendo del Parlamento, que tiene hasta el día hoy para considerar y aprobar la medida, desde que fue publicada en la gaceta oficial el pasado viernes.

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miércoles, 20 de enero de 2016

TSJ...Sin Estado de Derecho, la democracia se limita al imperio de la mayoría y la seguridad se desvanece, por la criminalidad desenfrenada y/o la represión. Finalmente, el desarrollo pierde el sello de derecho fundamental, convirtiéndose en empresa asistencial con fines electoreros.

Es de la competencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia:
1. Declarar la nulidad total o parcial de las leyes nacionales y demás actos con rango de ley de la Asamblea Nacional, que colidan con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

La buscada crisis institucional, por factores de la "derecha" en su transitorio paso por la Asamblea Nacional de Venezuela, invita al ejercicio borgeano* de imaginar cómo sería la democracia sin Estado de Derecho. No viene al caso entrar en discusiones teóricas sobre la diferencia entre ambos conceptos. Basta con aclarar que mientras la democracia descansa en la aceptación de las decisiones mayoritarias, el Estado de Derecho se funda en el control formal y en los límites sustantivos a lo decidido por la mayoría. Por control formal, se entiende la conformidad de lo decidido con requisitos legales previamente establecidos. Límites sustantivos son las reglas constitucionales (régimen de gobierno, división de poderes, etc) y los derechos fundamentales inalcanzables por el albedrío de la mayoría. En resumen, el Estado de Derecho se caracteriza por la sumisión de las decisiones estatales a la ley y a la Constitución, correspondiendo al Poder Judicial la última palabra en la validación de lo decidido por las demás instancias del Estado.
Superado, por ahora, el respaldo popular de los últimos 16 años, el gobierno cuenta con un Poder Judicial dispuesto a hacer respetar el Estado de Derecho. La primera ronda democrática  tuvo lugar cuando el Tribunal Supremo de Justicia suspendió, acertadamente, la posesión de tres diputados debido a sustentadas y probadas denuncias de compra de votos en el estado Amazonas. La oposición no solo perdió la mayoría calificada, sino que sufrió una segunda derrota, al declararse nulas las decisiones de la Asamblea Nacional mientras los diputados impugnados siguieran posesionados. La mesa directora de la Asamblea acató finalmente la decisión del Tribunal Supremo tras el anuncio de Nicolás Maduro de que no comparecería a la sesión de rendición de cuentas en el Parlamento si éste siguiera en desacato.
La comunidad internacional, particularmente UNASUR y la OEA, tienen su cuota de responsabilidad por el limbo institucional venezolano. El primer organismo, por su observación electoral basada en un discretísimo acompañamiento a las autoridades nacionales durante las votaciones. La OEA, por abstenerse de emitir un pronunciamiento, desde sus más altas instancias políticas, sobre el rechazo venezolano,alegando la no intervención en sus asuntos internos, de recibir una misión de observación electoral complementaria a la de UNASUR. No fuera por las críticas proferidas por Luis Almagro, parecería que la OEA se ha acostumbrado a ejercer su papel verdaderamente imparcial en Venezuela.
Pero la responsabilidad de esos organismos trasciende la blandura de sus misiones electorales y las omisiones de sus órganos políticos. Radica también en la ausencia de mecanismos de presión diplomática ante atropellos al Estado de Derecho por parte de la derecha internacional.  En el ámbito de la OEA, la Resolución 1080 de la Asamblea General reguló, en 1991, la convocatoria de reuniones de Cancilleres cuando “se produzcan hechos que ocasionen una interrupción abrupta o irregular del proceso político institucional democrático o del legítimo ejercicio del poder por un Gobierno democráticamente electo”. Diez años después, la Carta Democrática Interamericana ratificó dicha posibilidad frente a la “alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático”.
 Entonces,la Comunidad Internacional todavía se pregunta:
¿Por qué no fueron convocadas reuniones extraordinarias de Cancilleres en el golpe de Estado de Venezuela contra el Presidente Hugo Chávez (2002)?

Hasta la fecha, fueron convocadas reuniones extraordinarias de Cancilleres en los golpes de Estado de Haití (1991), Perú (1992), Guatemala (1993), Paraguay (1996) y Honduras (2009).

Ni las Cumbres de las Américas ni la Asamblea General han servido para ventilar situaciones como el choque de poderes en Venezuela, declinando a órganos técnicos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, o a la Secretaría General, la vocería exclusiva ante crisis menos alarmantes que un golpe de Estado.
La experiencia venezolana enseña que, entre menos Estado de Derecho, más se amordaza el escrutinio independiente de imaginarios derechos humanos, siendo la denuncia a la Convención Americana en septiembre de 2012 tan solo un ejemplo.
Un ejercicio borgeano* de aprendizaje con la crisis que se arrastra en Venezuela indica que entre los cuatro pilares fundamentales de la OEA (derechos humanos, democracia, seguridad multidimensional y desarrollo integral), hay un quinto tan imaginario como imprescindible para preservar a los demás. Dicho pilar se llama Estado de Derecho.

 *Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo OBE fue un escritor argentino, uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Publicó ensayos breves, cuentos y poemas.
Things that might have been es uno de esos poemas que mezcla título en inglés con texto en español, mitología sajona con tragedia griega, pequeñeces cotidianas con angustias personales. El poema describe las cosas que pudieron ser y no fueron, tales como la historia universal “sin la tarde de la Cruz y la tarde de la cicuta”; Estados Unidos de haberse dado, en “las tres jornadas de Gettysburg, la victoria del Sur”. La lista de cosas imaginarias pasa por trivialidades (“el otro cuerno del unicornio”) y concluye de forma desgarradora: “el hijo que no tuve”.